miércoles, 30 de enero de 2013

T I C ´S

                            QUÉ SON LAS TIC´S







1.  QUÉ SON LAS TICS?
Las Tecnologías de la Información y la Comunicación, son un conjunto de redes, software y dispositivos cuyo fin es mejorar la calidad de vida de las personas dentro de su entorno e integrar un sistema de comunicación interconectado y complementario.




 
2.  CARACTERÍSTICAS
Las Tecnologìas de la información y la comunicación tiene como características principales las siguientes:
  • Son de carácter innovador y creativo, pues dan acceso a nuevas fomas de comunicación.
  • Tienen mayor influencia y beneficia en mayor proporción al área educativa ya que la hace más accesible y dinámica.
  • Se relacionan con mayor frecuencia con el uso de la Internet y la informática.

  • 3. CÓMO LAS APLICAMOS EN NUESTRA EDUCACION A DISTANCIA.

    Las aplicamos en nuestra educación porque resultan un gran alivio económico a largo plazo.
    Son unas herramientas básicas para el buen desarrollo del proceso de aprendizaje y para nosotros los estudiantes a distancia, es muy impotante poder contar con el uso de las " tic´s " ; ya que nos ofrecen una gran variedad de alternativas para nuestras posibles dudas.

    Bibliogafía:
    Enciclopedia libre-Wikipedia


                                                          VENTAJAS Y DESVENTAJAS

                                    





    Efectividad:       Es funcional.                                 
    Confiabilidad:    Casi siempre.                              
    Durabilidad:      Es somera de acuerdo a su uso.     
    Seguridad:        Es 50% seguro                               
    Costo:              Accesible si se consideran los beneficios a obtener.                                                 
    Relación con el medio ambiente:   Minimiza el consumo de energía y el gasto de recursos renovables.     

    Beneficio social:  Interactúa de manera inmediata para la investigación y resolución de cualquier problema social, económico, científico, educativo, etc.

    viernes, 18 de mayo de 2012

    CÓMO TERMINAR UNA HISTORIA SIN UN ADIÓS NI UN POR QUÉ

    La historia que no había querido contar en carta sino en persona.

    Por si decides no volver a vernos, no me quiero quedar con este recuerdo en el corazón.

    Después de dos años volvimos a estar en contacto, Tú, mi mejor amigo y yo.
    Me  invitaste a salir, ahora si, lo tomé como una cita.
    Quedaste en pasar por mi a casa de mi tía, al otro lado del puente. En el lado gabacho.

    Llegaste por mi y fuimos a un pub ubicado en el Mall de Cielo Vista, el nombre...no lo recuerdo...
    Llegamos y elegimos una mesa en donde estuvimos conversando horas y horas mientras bebíamos.
    El lugar era de moda, muebles de madera y y telas de color verde, eso recuerdo.

    La conversación giró sobre los últimos acontecimientos de nuestra amistad perdida. Los porqué, los cuándo, los dónde,  los dimes y los diretes de quienes nos rodeaban.

    Recordamos el por qué terminó nuestra preciosa amistad.

    En casa de Pablo, la discusión que sostuvimos, yo, lo recuerdo, triste y en copas, recostada en la cama y tú, frente a mi, sentado en la otra cama,  enojado y encabronado por los comentarios vertidos en mi contra y en tu contra.

    Fue en ese momento que me confesaste tus sentimientos hacia mi, yo, todavía no podía creerlo, pensé que te estabas burlando, estaba sorprendida de que  aquella que se decía mi mejor amiga me había llenado la cabeza de que estabas enamoradísimo de ella.

    Me dijiste...¿por qué crees que paso tanto tiempo contigo? 
    Yo, no supe que responder. La mencionada me había convencido de que la amabas.

    Tú, me confesaste tu amor...pero mayor a él fue la desilusión, 
    El pensar que te engañaba, que me burlaba de ti. La frustración por no poderme decir lo que sentías.
    El creer que yo salía con tu amigo. El aceptar las mentiras de quienes nos rodeaban

    Yo...también tenía dolor, el dolor de mi mejor amigo, de mi compañero de parranda, del hombre que me hacía feliz...de aquél al que yo no tenía derecho a amar, porque diariamente me decían que estabas conmigo por estar cerca de ella. Cada vez que salíamos era decirme que me buscabas por estar con ella, que tú le rogabas estar contigo; así, cómo podía yo demostrar algo más si para mi estabas vedado, eras de otra, tu amor y sentimientos no eran los mismos que los míos. Eso creía, eso me habían hecho creer.

    Recuerdo como saliste de la casa. La puerta de spring blanca, con la pintura vieja, maltratada, sucia. Yo te seguí, te llamaba y tú, sin volver la vista atrás, cerraste la puerta y me dejaste llorando.

    En ese pub, las lágrimas salieron a  nuestros ojos, lo sé. Tú y yo lloramos por un amor fallido y una amistad perdida. Pero aun así, estábamos contentos,en ese momento estábamos juntos, lo demás ya no importaba.

    Y llegó el momento de que nuestros rostros estuvieron cada vez más cerca y los labios se tocaron, fue un beso de lo más tierno, así lo recuerdo. Y a ese beso le siguieron más.

    Llegó la hora de cerrar el lugar y partimos a ciudad Juárez. Cuando llegamos decidimos pasar la noche juntos, en un motel.

    Tú, dices fríamente recordar que tuvimos relaciones. Yo, recuerdo que hicimos el amor. Hablamos y prometimos seguir juntos. yo te decía que habíamos perdido mucho tiempo de felicidad, tú decías que íbamos a estar juntos. A los dos se nos salían la ternura, la miel, los besos amorosos, el llanto de felicidad.
    Y nos quedamos dormidos abrazados. Al despertar me llevaste a casa de Pablo, creo.

    Quedamos de vernos al día siguiente, yo te llamaría a la maquila en que trabajabas, creo que era por la curva de San Lorenzo. A las 11 de la mañana o algo así. Lo hice, te llamé y no te pasaron la llamada. Ya desesperada, Pablo me prestó su auto y me fui a buscarte a la Maquila...me sentí perdida cuando me dijeron que no estabas. Sentí que te negabas a verme otra vez.

    El mundo se me hizo gris. Pensé que te habías arrepentido de nuestra noche. Me sentí acabada, lastimada, humillada.

    Regresé a Chihuahua con el alma rota y el corazón pequeñito.

    Y ...ese fue el final de nuestra historia de hace 25 años.

    Siempre me pregunté qué fue lo que pasó contigo. Por qué te negaste a verme. No lo sé.

    Aún así, siempre que iba a Juárez te buscaba.

    ¿Que esperaba de ti? no sé, quise olvidar los dos últimos encuentros y me quedé con el recuerdo de nuestra amistad. Así no me dolería saber  de ti. 

    Ahora, que te encontré. Mi mente había guardado esa historia de amor inacabada. No pensé revolver ese sentimiento. Pero me da gusto volver a sentir lo que sentí. Me libera.

    Y pasaron los años y cada quien posee sus propias historias de amor. Sus propias decepciones y tristezas, así como las ilusiones y las alegrías de amores mejor avenidos. Presentes o no. 

    Te busqué, quería encontrar  a Miguel mi amigo. Alguien con quien compartir recuerdos, a quien contarle mi vida, mis amores, mis logros y mis decepciones. Mis tristezas y estupideces que cometo.

    Miguel, quien me regañaba por hacer las cosas mal, alocadas como siempre. 

    ¿Sabes que a nadie le cuento mis historias? Mis sentires. A nadie le cuento cuando lloro. A nadie le he contado mas que a ti.  Y eso...es toda una vida. Mis amigas las quiero, pero no me permito hablarles de mis dolores ni de mis pérdidas en amores. La parte frágil de mis emociones. A ellos, mis amantes y amores...soy La Mujer que es fuerte y que resuelve todo y que no necesita a ninguno para ser feliz.

    ESO ES LO QUE QUERÍA RECUPERAR DE TI. NECESITO UN AMIGO DE VERDAD.

    Pero me haces tan difícil volver a verte, tienes tantos requisitos para darme tu amistad.

    Un simple hola es pretensión absurda. Una conversación no se puede. Comentarte mi diario no se me ocurra. Pedirte que te comuniques...uf!  eso y ni que decir de responderme el teléfono. 

    Sé que sufres por un amor...lo único que te puedo decir es que no cometas el mismo error...EL ORGULLO..te hace perder personas que no se pueden volver a recuperar.

    No eres más ni menos importante si demuestras tus sentimientos y dejas de lado La felicidad.

    Yo, te puedo decir que amé como nunca, fui espléndidamente feliz. Y al final, se acabó. Yo no lo decidí. Yo, solamente respeté su decisión. Y ahora, puedo decir que lo solté y que deseo de todo corazón que sea feliz. El eligió y no fui yo la elegida, así es la vida. Pero el orgullo no me hizo perderlo.  

    Piensa, siente y oye a tu corazón.

    Esta historia fue hermosa... no quisiera pensar que por esa historia no podemos ser amigos. Si es así  la olvidamos. Para mi es terapéutico escribir. 

    Y conservemos nuestra amistad!!!

    Yo, soy la misma de siempre. Cuenta con ello.


    Te quiero y siempre lo haré. 

















    sábado, 12 de mayo de 2012

    La muerte del nieto de Firmín, el ratón bibliotecario


    o   
    o   Estaba sentada en mi cómodo sillón amarillo dando el frente hacia el televisor y con la "lap" en mi regazo, cuando vi pasar una pequeña figura, muy pequeña, corriendo a través de la sala.

     Me quedé en expectativa...¿qué diablos es? pensé...la seguí con la mirada y pronto descubrí que era el nieto de Firmín, un ratón bibliotecario que hace dos años había cazado con la ayuda de una tira de pegoste. El condenado mamífero gris pareció que se reía de mi, volteó divertido a verme y se fue tan contento a esconderse sabrá Dios dónde.

    Volví a desmadejarme en mi poltrona, pensando...qué tendré una nueva visita? ¿o este roedor se hará miembro acreedor de esta casa?...Y me sumergí de nuevo en mi quehacer literario, no sin antes reivindicar el papel de su antecesor, como un ávido lector de las páginas de mis libros favoritos.

    Pasadas las 24 horas y ya esta escritora en posesión de su papel de ama de casa, surtiendo la despensa en una muy conocida franquicia comercial, recordó del nuevo integrante hogareño y decidió llevar otra de esas tiras pegajosas. Mi afán no era ciertamente usarla en contra de ese peluche mísero grisáceo, pero la locura se apoderó de mi mente y al llegar a casa inmediatamente abrí el paquete y deslicé sus dos macabros estuches de muerte anunciada para cazar ratones y todo tipo de alimaña.

    Los coloqué justo donde hacia dos años ya, Firmín había caído estóicamente correteado por mi escoba, a un lado del comedor, pegado a la pared.

    Me fui a sentar a mi sillón favorito con una humenate taza de café a ver un programa de cazadores nocturnos...

    De pronto, mi oído se aguza y alcanzo a percibir unos ruidos inquietos, unos ruidos como de mordisquear nueces o cacahuates...justo debajo de mi!


    !El nieto de Firmín! no tengo duda - pienso- está aposentado en el fondo de mi sillón favorito consumiendo alguna golosina tomada de algún bote abierto. De un solo salto me levanto y muevo el sillón tan rápido que observo cómo la pequeña y escurridiza ratita sale sale de su escondite y corre a través del piso de la sala. tomo la escoba y lo persigo unos segundos con tan mala suerte para él que pasa justo onde no tenía que pasar...su futura tumba.

    el mismo lugar donde hace dos años cayó su antecesor gris. Hizo un ruidito y se quedó pegado a la resina del cojín del pegoste...

    Me acerqué y miré en sus ojitos una súplica para que lo ayudara...mas ya nada podía hacer, su cuerpecito estaba bien pegado, su costado izquierdo quedó estirado. Es tan pequeño...yo, lo miraba con una mezcla de satisfacción y de lástima.

    ahí quedó tirado...horas y horas...muriendo lentamente...hasta que llegó mi hija Frany y su amiga Ferny...a las cuales les presumí la caza del día. Más tarde llegó Berny y Frany le mostró mi trofeo, el animalito pegado en su tumba, vivo. El, todo conmiserado quería rescatarlo de ahí y llevarlo a vivir a su hogar...¡jaja! solté una risa destellante...seguro tu madre va a permitir que le lleves de mascota a un ratoncito con el torso despellejado.

    Y los tres jovencitos amenazados por el dolor de ver morir a un inocente, me miraban pidiendo clemencia para el nieto de Firmín, pedían que pusiera fin a su sufrimiento. Fui a la cocina, saqué de una caja una bolsa de plástico y metí al consabido petimetre acreedor de mi furia doméstica y sellé la bolsa para que la muerte fuera más rápida por asfixia antes que por inanición.

    Antes de irme a mis aposentos dejé la bolsa junto a la puerta exterior para que al salir lo echaran al tambo de la basura. Ya mañana lo pondrán en su tumba, cuando el camión de la basura lo deposite en el cementerio de la ciudad.